En un claro junto a un arroyo y rodeada de un ambiente rústico, Ruby Rossini, a sus 30 años, espera con auténtica emoción el inicio de una experiencia que lleva tiempo deseando vivir. Dueña de un busto natural 95G y de una personalidad abierta, reconoce sin reparos su pasión por el sexo y una vida afectiva en la que conviven varios hombres… y mujeres. En su debut para Jacquie Et Michel TV, Ruby decide mostrarse tal como es mientras se entrega a explorar una práctica muy concreta que revela quién quiere ser realmente ante la cámara.