Salomé Gil y su marido empiezan a replantearse el tipo de vida que llevan. Durante mucho tiempo han disfrutado del ambiente swinger, compartiendo experiencias con otras personas y participando en tríos que al principio les parecían pura diversión. Sin embargo, con el paso del tiempo comienzan a sentir cierta culpa y dudas sobre si realmente quieren seguir por ese camino. Con la intención de aclarar sus sentimientos, deciden acudir a un psicólogo para hablar abiertamente de su situación y buscar algún tipo de orientación. Lo que no esperan es encontrarse con un terapeuta bastante pícaro que, lejos de recomendarles frenar ese estilo de vida, parece disfrutar escuchando sus historias. En lugar de convencerlos para que cambien, el psicólogo termina animándolos a seguir explorando sus fantasías y a no renunciar a las experiencias que tanto morbo les provocan. (Sexmex)