Joder, qué puto bombazo de escena en FAKings. Imagina a Alma del Rey, esa zorrita de 28 añitos con tetazas jugosas y culito prieto que parece hecho para reventarlo. Es una de las más adorables del porno español. Esta catalana morbosa ya nos ha dado escenas brutales. Cámaras ocultas pillando a técnicos de wifi en pleno polvo sorpresa. Y también montando vergas negras gigantes en cámara abierta, siempre con esa sonrisa de ninfómana inocente. Entre folladas, ella misma cuenta sus andanzas salvajes. Se tira a repartidores en la puerta. Y también se deja untar en semen por enfermeros de ambulancia mientras finge un desmayo. La tía es selectiva y solo chupa pollas que le molan… o eso dice. Hoy le proponemos algo distinto: “Alma, ¿te animas a una follada vendada total? No verás al chico hasta que salga el vídeo”. Sus ojos brillan de vicio. Y acepta, excitada por el morbo de lo desconocido. La atamos los ojos y la ponemos a cuatro patas en el sofá. Entra Don Jorge. Es un abuelo de casi 60, con barriga cervecera y aspecto de jubilado tranquilo. Pero esconde una verga bestial, venosa y enorme, capaz de reventarlo todo. Alma, ciega, imagina un morenazo joven y musculado. “¡Ay, qué polla tan gorda, fóllame fuerte!”, gime mientras la disfruta sin saber la verdad. El viejo no se contiene. La embiste con fuerza, la azota, la domina y la hace suya sin piedad. Alma suda, grita y se abandona al placer. “¡Más, joder, revuélveme el útero!”, clama mientras lo da todo. Acaba exhausta, cubierta de placer. Se quita la venda y sonríe sin fuerzas. Días después la citamos en el parque. Ahí está Don Jorge, en chanclas, jugando a la petanca como un jubilado más. Flaco, tranquilo, irreconocible. Alma lo mira y dice con asco: “¡Puaj, qué viejo más tirillas! Jamás me follaría a un abuelo así”. Pero ya lo ha hecho. Y esa es la ironía de FAKings: en el porno amateur, las sorpresas siempre dejan huella.