Angie no es fácil de manejar. La joven de Quebec domina cualquier escena con carisma y provocación. Su talento para seducir es natural. Además, su personalidad es ardiente, firme y sin concesiones. Su entrenador personal llegó a su casa con un plan profesional. Sin embargo, quedó claro enseguida que Angie buscaba otro tipo de ejercicio. Algo más íntimo, intenso y fuera del manual. Él intentó mantener el control, usando ingenio y temple. Pero la canadiense tomó las riendas, marcando el ritmo y el tono del encuentro. Pronto entendió que el desafío no era físico. Era mental y sensual. Y, para sorpresa de ambos, el nuevo “entrenamiento” también despertaba el interés del coach. La situación cambió rápido. Ahora no había rutinas, solo tensión, química y un tipo de entrenamiento muy distinto. (Jacquie et Michel TV)