Charlotte está desesperada por sexo, y se le nota desde el primer momento. Con muchas ganas de acción, espera con impaciencia la llegada del técnico del aire acondicionado. Para recibirlo decide ponerse muy poca ropa y una lencería que deja claras sus intenciones. El hombre se sorprende al verla así nada más abrir la puerta. Enseguida entiende que la visita no será precisamente profesional. Charlotte tiene hambre de polla y no piensa disimularlo. En Jacquie Et Michel TV, la tensión sube rápido y el técnico termina olvidando su trabajo para darle exactamente lo que está buscando.