Los contratiempos no dejan de acumularse para Chloe. Después de perder su vuelo y ver cómo cancelan su conexión, se queda sin opciones claras para poder llegar a Barcelona. La situación la obliga a buscar alternativas mientras intenta gestionar la frustración del momento. Por suerte, no está completamente sola. Su “ángel de la guarda” aparece en el momento justo y decide ayudarla, ofreciéndose a cuidarla y hacerle más llevadera la situación. Así, lo que empieza como una jornada complicada termina convirtiéndose en un momento más cercano y reconfortante, al más puro estilo de Jacquie Et Michel TV.