Tan radiante como siempre, Jade llega a casa de Emmanuel para terminar de cuidarlo, aunque su belleza lo deja totalmente desconcentrado. Le cuesta mantener la calma, especialmente cuando debe quedarse completamente desnudo mientras ella continúa con los vendajes. Con una sonrisa cómplice y fingiendo indiferencia, la deslumbrante rubia ya tiene un plan en mente: aprovechar la vulnerabilidad de Emmanuel justo cuando termine de curarlo… y hacer que el “tratamiento” avance en una dirección mucho más intensa. (Jacquie et Michel TV)