Louna, una joven de 28 años que vivió en el sur de Francia, recuerda con cariño el sol y el sonido de las cigarras. Sus impresionantes ojos azules y su aparente timidez pueden engañar, ya que reconoce con una gran sonrisa que, en la cama, muestra un carácter completamente distinto. Desde hacía tiempo tenía en el punto de mira a Bastien, un auténtico semental, y fantaseaba con compartir junto a él una noche de pasión. Una escena cargada de complicidad y deseo con el sello inconfundible de Jacquie Et Michel TV.