Al llegar a la obra que ha estado vigilando, Sevy Moon descubre que nada avanza como esperaba. Frustrada, descarga su ira con el capataz que la esperaba. Pronto revela que su enfado viene de no tener a nadie que satisfaga sus deseos más íntimos. El hombre se ofrece a ayudarla, y esto tranquiliza a la traviesa chica, que ya tiene un plan muy concreto en mente. Esta historia de pasión y deseo cobra vida en Jacquie Et Michel TV, mostrando cómo la frustración puede transformarse en una experiencia intensa y excitante.