¡Holaa! Vale, estoy super nerviosa. Es oficial: estoy haciendo una cámara oculta para NIGGED. No me lo creo. Bueno, ¡AL LÍO! ¿Os sabéis la historia de la chica que ve una oferta de habitación en Madrid por 150 pavos y termina siendo una habitación compartida? Pues está claro que YO no. Esto me pasa por novata. Acabo de llegar de Valencia para estudiar tatuajes (voy a ser una crack). Y mi cara cuando entré al piso y vi que estaba lleno de NEGROS (mi habitación incluida) fue… un poema. Pero bueno, hay que saber sacarle el lado bueno a todo. A mí los negros me encantan, y más me gusta el que me ha tocado en la litera. Ya llevo aquí unos días y, cuando se me fue el susto, me di cuenta de que le encanta pasearse en calzoncillos por la casa. Y madre mía… ¡pedazo de anaconda se le intuye! Eso tiene que ser mío, jajaja. Estoy como una cabra, lo sé, pero voy a marcarme una cámara oculta. No os imagináis el morbazo que me da. ¿Lo conseguiré? ¡Sinceramente, creo que cae DE UNA! No voy a ser muy sutil tampoco, ¿eh? Le voy a echar mano al paquete y que pase lo que tenga que pasar. Además, no es por nada, pero a todo tío que engancho… ¡quiere repetir! No sé por qué será, ya juzgáis vosotros, jijiji. Este piso compartido va camino de convertirse en una escena de porno interracial, porque la tensión está servida desde el primer momento. Y cuando el cuerpo lo pide, ya sabéis… no hay quien lo frene. Grabado para los seguidores más fieles de NIGGED, porque sí: lo que empezó para Lorena como una inocente búsqueda de habitación acabará siendo una historia de porno interracial que no te dejará indiferente.