¡Qué ganas teníamos de que esta mujer aterrizase en NIGGED! Y no os creáis que ha sido fácil, hemos tenido que ser un poco cabrones, que ya sabéis que nos encanta. Pero bueno, ya basta de incógnitas: hoy os hemos traído a uno de los mejores culazos que han pasado por aquí últimamente, Megan Love. Esta venezolana de 23 años ya lleva 5 viviendo en España y la tenemos fichada de FAKings, donde le hizo un vídeo de cámara oculta al fontanero para terminar follando como animales en el suelo. Megan es una de esas muchachas que a primera vista te fijas en que es guapísima, pero que cuando se desnuda… ¡cuando se desnuda se te caen los huevos al suelo de lo buena que está! Quedamos con ella en un parquecito para que nos contase un poco más acerca de su vida. Resulta que es bailarina de ballet clásico… ¡lo que no nos llegue a NIGGED no llega a ningún lado! Jajajaja. Luego le diremos que saque los pasitos prohibidos a ver qué tal lo mueve… Pues dice que empezó a tocarse con 10 años, madre mía qué precoz, pero no solo eso… ¡En cuanto vio porno por primera vez, sabía que ella valdría para hacerlo! Si es que hay nenitas que son nacidas para follar y se nota que disfrutan a tope. Así que después de que nos enseñe sus atributos en plena calle y se marque una mini sesión de exhibicionismo, fuimos para el estudio para ver con qué lencería nos iba a deleitar. Y al llegar sacó de la mochila un conjuntito rosa… que quitaba el hipo, amigos. No se hable más: conjunto puesto y vamos a hacer pasar al chico sorpresa… ¡y tanto que fue sorpresa! En cuanto Pantera Negra entró a la habitación, Megan nos pidió si podíamos tener una charla en privado. “Me tendrías que haber dicho que era negro, esto no se hace”. Bueno bonita, aquí no discriminamos por color; una Monstercock es una Monstercock… Nos tocó sacar todo nuestro poder de persuasión, pero al final la muchacha folló con el cuerpo musculado de Pantera en una escena de porno interracial cargada de morbo y tensión. Y se nota que tiene madera de actriz porno, porque le sacó la leche hasta 2 veces al pobre Pantera… ¡lo dejó más seco que la mojama!