Estela Osorio llega a consulta para un chequeo rutinario. La recibe el calenturiento Doctor Buenaventura, que nunca pierde la oportunidad de convertir lo médico en pura calentura. Con su estilo insistente y directo, se las ingenia para llevar el examen a otro nivel. Donde otros usan estética clínica, él prefiere el “diagnóstico mano a mano”. Y Estela, entre dudas y miradas de consentimiento, acaba cediendo al método poco ortodoxo del doctor. Como siempre, todo termina en esa escena que ya es marca de la casa: el doctor consigue meterle todo lo que se llama verga. (Sexmex)