Bequi Alvarado visita la casa de su vecino para ver el material de gimnasio doméstico que ha puesto a la venta tras casarse. Entre las máquinas hay una de pectorales, un entrenador de abdominales, una cinta de correr, una barra y varias mancuernas. Bequi se interesa enseguida por el equipo. Además, le pide que le enseñe algunas rutinas para poder entrenar en casa mientras cuida de su marido. Lo que empieza como una sencilla demostración del material cambia poco a poco. Él le corrige la técnica con las mancuernas y la anima a hacer sentadillas más profundas. Las bromas dan paso a la propuesta de hacer un poco de cardio juntos. A cambio de la sesión, él le ofrece regalarle todo el gimnasio doméstico. La práctica continúa con nuevas posiciones y técnicas bajo su guía. El entrenamiento acaba siendo una experiencia mucho más intensa y satisfactoria. Al terminar, ambos están completamente agotados. Bequi se marcha con mucho más que unas simples máquinas de gimnasio. (Sexmex)