Mica Spengler asiste a una fiesta de disfraces y, por pura confusión, acaba entrando en la casa del vecino más raro del barrio. Allí descubre un castillo de estética gótica y a un anfitrión que asegura ser Vlad III el Empalador. Al verla, el conde afirma que es Martha, su amor del siglo XV. Ella se ríe y lo niega, pero la atmósfera oscura, las velas y el carácter rudo del supuesto Vlad empiezan a excitarla. Entre capas, juramentos y teatralidad antigua, ambos se entregan al sexo de forma salvaje, como si el tiempo no hubiera pasado. (Sexmex)